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La vida es una decisión

Por Liliana Mendoza

Diariamente todos en todo el mundo, compartimos experiencias y la más común de estas son llamadas decisiones. La vida está hecha de decisiones. Creo firmemente que la vida se conforma y ha conformado de la serie de decisiones que hemos tomado, y que, dependiendo de estas, debemos vivir con su resultado.

Las decisiones generalmente consisten en múltiples posibilidades, puede que sean reales o imaginarias, que cambiarán nuestras vidas para siempre. Existen muchos factores involucrados en nuestra toma de decisiones y es muy probable que siempre dudemos al tomarlas, siempre pensando si estaríamos mas a salvo en lo “seguro” o conocido o si nos aventuramos a lo nuevo.

Solo piensa en cuántos eventos históricos no hubieran ocurrido si alguien no hubiera tomado la decisión de hacer algo diferente, desconocido, sin aprobar o sin haberlo experimentado antes. ¿Cuántas relaciones no se hubieran llevado a cabo sin haber tomado una decisión en particular? Mucha gente dirá que no tenemos el control de lo que nos pasa o de lo que pasa a nuestro alrededor, quizá no podremos controlar lo que sucede en el mundo, pero ciertamente podemos controlar como reaccionamos a varias situaciones y como las controlamos.

Entonces, ¿cómo podemos asegurarnos que hemos tomado la mejor decisión? Bueno, soy una fiel creyente que nosotros como almas tenemos varios puntos de destino que tenemos que vivir a través de nuestra vida, también tenemos algo que quizá no valoremos mucho que se llama libre albedrío y con él la posibilidad de poder escoger como vivimos ciertas situaciones. Así que, antes de tomar una decisión arrebatada y juzgar a una persona por una situación que nos toca vivir con ella, podemos tomar un momento y tratar de entender porque está persona se comporta de esa manera y quizá después de analizar un momento, decidamos reaccionar ante esta situación de una manera diferente, un poco mas saludable, constructiva y demostrando compasión, si lo sé, se escucha difícil y es mucho más difícil llevarlo a la práctica, pero te prometo que te ahorra demasiados problemas.

Cuando tomamos una decisión, debemos estar atentos a los tipos de decisiones que tomamos, algunas son muy sencillas, otras son complicadas; en primer lugar una decisión que no conlleva riesgos grandes es muy sencilla de tomar, otra sin embargo puede cambiar nuestras vidas y las de los demás; me di la tarea de recolectar ideas o puntos que podemos tomar en cuenta al tomar una decisión, te los comparto:

  1. ¿Qué es importante para ti y a qué le das valor?
  2. No pierdas de vista el futuro, muchas veces nos perdemos en la emoción instantánea y actual y perdemos de vista el futuro.
  3. Analizar las alternativas y considera diferentes escenarios, quizá la solución este en solo cambiar la perspectiva de las cosas.
  4. ¿Qué tanta relevancia tiene esta decisión y que tan dispuesto estas en trabajar en ella?
  5. No olvides hacer caso a tu intuición, casi nunca se equivoca, pon atención en ella.

 

No olvides que la serie de decisiones que han conformado nuestra vida están basadas en dos cosas: amor y odio. Que duro ¿verdad?, te invito a que tomemos decisiones que hagan feliz a nuestra alma y que nos permitan vivir una vida feliz. Recuerda, la decisión que tomes ahora puede no solo hacer tu vida feliz sino también hacer de este entorno uno mejor.

Liliana Mendoza: Mamá de Diego, Maestría en Administración de Instituciones Educativas, trabajo en el sector público, me apasiona leer y aprender sobre mujeres. Ahora aprendo a ser mamá.
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