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Las ocho ramas del Ashtanga Yoga (Parte 2) – Niyamas

Por Mayte Cepeda

Los niyamas

En el texto anterior, navegamos un poco y muy por encimita de los Yamas, como primera rama del Ashtanga Yoga, entendidos como aquellas conductas o reglas para vivir en sociedad, es decir, nuestro comportamiento hacia los que nos rodean. Y digo por encimita pues su estudio puede ser tan profundo y complejo que un simple escrito no te puede dar más que una asomada a la punta del iceberg.

Bueno, en esta segunda parte vamos a asomarnos un poco a los Niyamas. Digamos que se refieren a las conductas o preceptos a observar hacia uno mismo, es decir, disciplinas de carácter individual. Niyama se forma con los prefijos ni referido hacia el interior o de uno mismo y yama, como ya vimos en el primero de los textos, se refiere a restricción o abstención.

Los niyamas también son cinco. Cada uno en particular tiene fines muy específicos que buscan beneficiar los aspectos físicos, mentales y espirituales de la persona y en su conjunto se convierten en un combo de prácticas del día a día, recordatorios de cuanto podemos hacer por nosotros con la convicción y voluntad de querer estar bien. Veamos cada uno:

Sauca o Saucha, se entiende como la limpieza interna y externa de la persona, desde lo más simple y básico como los hábitos de aseo personal, mantener tus espacios y ambientes limpios, puros, libres de cargas y suciedad, hasta la liberación mental y emocional de pensamientos negativos que representen aflicciones en tu ser y puedan afectar tu estabilidad y equilibrio y con ello, desencadenar una serie de desequilibrios a tu alrededor. Se dice muy fácil, el chiste es ponerlo en práctica diaria y cada que lo olvidemos, retomar el camino personal en saucha.

Santosa, significa estar contento y satisfecho. Este niyama podemos aplicarlo desde las cosas más simples como estar contento por disfrutar algún alimento que deseabas de hace tiempo, de disfrutar de tu persona, de los que te rodean, de simplemente abrir los ojos y sentirte feliz haber amanecido. Santosa en lo personal me gusta practicarlo y compartirlo con mis hijos pidiéndoles que vean su cuerpo y me digan todo lo que con él pueden hacer como caminar, ver, estornudar, hablar, comer, ir al baño, dormir, jugar y un sinfín de cosas, y todas esas cosas sin mayor necesidad que solo desear hacerlo. Y por todas esas capacidades y facilidades agradecer y sentirte feliz y en gozo. Santosa no significa que la felicidad se alcanza teniendo muchas cosas materiales o satisfacciones temporales, sino aceptar, agradecer y tomar la vida y las experiencias que ella nos da con alegría y en agradecimiento constante, pues por algo nos suceden. Santosa también nos enseña a reconocer lo bueno en las experiencias negativas que nos tocan vivir, apreciar la enseñanza que nos deja y salir adelante. Y con este niyama bien trabajado y puesto en práctica, los demás niyamas digamos que son pan comido.

Tapas, relativo a la austeridad. Recién vi una publicación en instagram que con imágenes interpretaba algo así como que menos, es más. Pues viene como anillo al dedo con este niyama. Tapas tiene su raíz en tap, que significa consumir o quemar y en lo que he leído y me han enseñado diversos maestros puedo decirte que tapas es poner en práctica diversos sacrificios físicos, mentales e incluso emocionales para conseguir un cuerpo –en sus distintos aspectos– más limpio y puro. Esto, sin caer en los riesgos de salud que puede traer consigo un exceso o radicalismo en las prácticas que pueden disfrazarse como tapas, como por ejemplo hacer desintoxicaciones muy seguidas, optar por solo un grupo alimenticio, sin tener la precaución de tener una alimentación balanceada, entre otras. Por el contario, tapas como aliado, nos puede ayudar a mejorar el funcionamiento –en el aspecto biológico—de cada uno de nuestros sistemas, mantener una mente clara y alerta y un gozo interior sin tanto sacrificio. Un ejemplo de un excelente tipo de tapas es el pranayama, que son técnicas de respiración controlada, el cual además constituye la cuarta rama del Ashtanga Yoga del que ya te platicaré en otro momento. Tapas no tiene que ser necesariamente una actividad que haya que poner en práctica porque sea algo forzado que tenemos que hacer, como ir al gimnasio en una mañana muy fría (obvio a muy poca gente le agrada eso), sino buscar en tapas un aliado y convertirlo en un hábito o actitud que poco a poco deje de ser una carga, sino algo habitual.

Svadhyaya, con este tapa empiezan a ponerse las cosas un poco más profundas y nos encaminamos más hacia el beneficio y bienestar de nuestro yo mente y nuestro yo espíritu. Se deriva de las raíces sva que se refiere a uno, o particular y adhyaya que refiere un texto o libro. Entonces se refiere al estudio propio de los textos sagrados. ¿Cuáles textos? Los que tú naturaleza elija para trazar el camino hacia tu desarrollo espiritual. El chiste es crecer ahí. A mi papá le gustaba mucho leer sobre la vida y experiencias de los santos, la biblia y otros textos católicos-cristianos. Sin embargo, en cada tradición y religión existe una variedad muy amplia que pueden llenar las expectativas de sus seguidores y convertirse en perfectos manuales de autoconocimiento y crecimiento interior. Al igual que el resto de los niyamas, este requiere de la disciplina y continuidad necesaria para convertirlo en un hábito que nutra tu parte más sutil para crecer y fortalecerse. Los Yoga Sutras de Patánjali hace alusión a la importancia del estudio propio también, para que surja la unión con la divinidad.

Ishvarapranidhana, significa adorar a tu ser divino, en el que tu creas y abandonarte en Él. Este es mi niyama favorito porque te invita a hacerte pequeña y dejarte llevar y consentir por Dios, así me gusta verlo y me funciona muy bien. Aquí aplica a la perfección el dicho de uno pone y Dios dispone. Y como las cosas funcionan exactamente de esa manera, pues qué mejor que entregarnos a Él y dejar que guíe nuestra vida, caminos, elecciones, bajo la premisa del amor incondicional. Si se adopta ishvarapranidhana podemos ver cuán fácil se convierten los otros niyamas, principalmente santosa, ya que estando en manos y regocijo de Dios, no podemos ver nada negativamente ni molestarnos por las experiencias difíciles que tenga nuestro camino por la vida. Con este niyama el lugar que ocupa ego en nuestro ser, empieza a ponerse pequeño, pues poco a poco vamos perdiendo esa necesidad de ser reconocidos por lo que hacemos, ya que buscamos que nuestras acciones sean guiadas por nuestro Maestro Divino, por lo tanto nos quedará muy claro que el resultado de la luz y bienestar, no es más que el fruto de habernos entregado al Señor, incondicionalmente. Los medios de ishavarapranidhana pueden ser aquellos humanamente instaurados como los rituales religiosos, así como la práctica de la meditación, cantos, oraciones, mantras y demás de naturaleza similar. Sabemos que como seres humanos no nos escaparemos de vivir experiencias tanto buenas como malas o dolorosas. Ishvarapranidhana nos ayuda a entregar lo bueno y malo y ofrecerlas a lo Divino. Esto nos permite soltar la carga que representa en nuestra vida lidiar con esas experiencias y liberarnos encontrando paz y dejar esa necesidad de nutrir al ego.

Los niyamas son entonces, las conductas para con nosotros mismos, que buscan nuestro crecimiento, gozo interior y sencillamente nuestra felicidad. De la calidad de vida y amor propio que nos demos a nosotros mismos a través de estas conductas, depende totalmente nuestro comportamiento y reacción hacia el exterior y los que nos rodean. Namasté.

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Mayte Cepeda: Yogini ~ abogada ambientalista ~ mamá ~ esposa ~ hija ~ hermana ~ enamorada de la naturaleza, la vida, la familia, los libros y la música ?
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