spot_img

Related Posts

Featured Artist

Kaleb Black

Painter

Kaleb started this adventure 7 years ago, when there was no real voice protecting the environment. His masterpieces promote saving the Earth.

Impermanencia

Por Kim Dewey

Ser mamá es una revolución constante. Aunque durante cada etapa de la maternidad se van creando rutinas familiares y un ritmo que busca siempre una especie de balance, la realidad es que, todos los días son diferentes, unos más que otros, pero siempre llenos de aprendizaje y sorpresas. Al menos así ha sido mi corta experiencia como mamá. Supongo que así es sobre todo durante la primera infancia de nuestros hijos, cuando requieren de nuestra atención y tiempo al 100% y dependen en gran medida de nuestro cuidado y nuestras decisiones.

Hay momentos, días, semanas e incluso meses en los que todo fluye. Nos sentimos maternando entre nubes esponjosas, días soleados, atardeceres de colores y completa confianza y claridad como madres. Pero también así, de un minuto para otro, sin aviso y por diversas razones, nos encontramos en medio de tormentas y fuera de nuestro centro, o en un remolino de miedos y dudas, o inmóviles, como si nos rodeara una densa neblina que no nos permite movernos ni ver por donde seguir.

En esos momentos todo se reduce a lo esencial y al momento presente. Todo lo demás desaparece. Esas situaciones o experiencias que vivimos como mamás, que después de sacudirnos un poquito – o tanto que creemos que no resistiremos –  al final nos transforman. Nos hacen detenernos y respirar profundo, nos enseñan a confiar y a ver el mundo con otros ojos. Y de alguna forma retomamos fuerza para seguir adelante con confianza y agradecimiento.

Así, maternando, abrazamos la impermanencia, aprendemos que todo pasa y todo cambia. Disfrutamos la tranquilidad y la energía de los días llenos de vida, de juego y carcajadas. Hacemos silencio y nos acurrucamos con nuestras crías los días o noches difíciles. Respiramos. Despertamos. Nos conectamos con nuestra parte más humana y con lo más profundo del Espíritu. Aprendemos a confiar que poco a poco siempre vuelve un nuevo equilibrio, aunque quizá de formas que no lo hubiéramos imaginado. Aprendemos a movernos con la vida. Navegamos con nuestros pequeños a nuestro lado. Juntos, aprendiendo, creciendo, descubriendo el mundo. Con alegría, con magia, con emoción y celebración, con dolor, con tropiezos y desvíos, a veces con miedo, siempre, siempre con amor.

Previous article
Next article

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Latest Posts