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Preguntas frecuentes de lactancia y trabajo II

Por Clara F. Zapata Tarrés / La Liga de la Leche A.C.

  

Justamente, el 1 de mayo es el día internacional del trabajo. No lo olvidemos…

Aproximadamente el 40% de las madres que trabajan y amamantan, renuncian sin desearlo, por las condiciones laborales para amamantar. Como les decía en la anterior publicación, el contexto actual aún no se presta para afirmar que los derechos de las mujeres que amamantan son respetados. Existe una gran desigualdad o diversidad de prácticas de un lugar de trabajo a otro. Puede ser que te toque mucha suerte y que tu empleador o incluso, tu jefe directo, te apoye. ¿Cómo? Respetando tus horarios de entrada o salida con el derecho a tu hora de lactancia; que además tengan un lactario, un espacio especial para ir a extraerte tu leche y guardarla en un refrigerador donde solo hay leche materna de las trabajadoras y no comida de los empleados; que además de tu hora de lactancia, tu jefe o jefa te den tiempos de extracción cada 3 horas o que por lo menos puedas tener privacidad en tu oficina para extraerte unos minutos y seguir trabajando; que además te den la opción de trabajar medio turno o que te den el turno de día (o como le dicen en Coahuila “el primero”) si es que eres operaria y trabajas en una fábrica; que tengas compañeros que te apoyen y no hagan burlas sobre esa mancha que tienes en el pecho cuando es hora del alimento de tu bebé; que tengas un jefe directo que luche por ti y que argumente sin haber tenido necesariamente la experiencia de haber amamantado y así, un largo etcétera…

¿Existe esto? Lo que sucede en la realidad es que nos tenemos que convertir en “actrices” de nuestro destino, echándole bastante imaginación, pizcas de estrategia y montones de descaro. En nuestros grupos de La Liga de La Leche tenemos muchas experiencias que compartir sobre la manera en cómo las madres trabajadoras se las arreglan para lograr y salvar sus lactancias. ¿Salvar? Sí.

Me gusta particularmente compartir una de una amiga que siempre está dispuesta a acompañarnos en los grupos, hablar de una manera muy abierta, autónoma y chusca de lo que sucedió en su caso, logrando una lactancia de 3 años. En definitiva, todos sus compañeros, sus jefes y toda la institución tuvieron que acoplarse y lograron respetarla. En la actualidad hasta hay un lactario y la mayoría de los trabajadores están completamente sensibilizados, listos para que cuando llegue una nueva mamá deseosa de amamantar, lo logre sin obstáculos, miedos ni trabas. Ella nos platica que al principio todo era nuevo, que iba al día haciendo sus extracciones, que a veces se iba al coche a extraerse la leche cuando era agosto y el calor llegaba casi a los 40 grados. Casi no alcanzaba a sacarse lo del día siguiente. Poco a poco fue aprendiendo y haciéndose segura, como dice, empoderada. Con ello, empezó a sacarse mientras escribía algunos informes y esto le permitió no estar pensando constantemente en cuántas onzas juntaría… la leche salía poco a poco y las gotas se acumulaban en los recipientes… Con creatividad y conforme pasaban las semanas, decidió que la leche materna era su prioridad y que el trabajo no iba a ser un impedimento para cumplir sus metas. Llegó un momento en que sus compañeros ya no la vieron como “la loca de la chichi”. Tenían juntas grupales y ella, sacaba su extractor y les decía con permiso… No necesitaba sacar sus pechos, ni mostrar más de la cuenta. Aprendió las claves de la discreción, las habilidades para conseguir su objetivo sin llamar la atención, como a veces algunos creen sobre las mamás que amamantamos. Pero sí, necesitó mucha seguridad y confianza para exigir sus derechos, con persistencia y compromiso con ella misma. Y bueno, esto es parte de su propia personalidad pero también de saber que existe una gran variedad de obstáculos pero también de horizontes en donde sí podemos actuar y cambiar las realidades.

Por ello, es muy importante tener aliados y de manera suave, risueña, optimista, seria o comprometida, conseguir lo que deseamos. En UNICEF se han planteado varias formas que pueden ser replicadas y que sirven precisamente para sensibilizar a nuestros empleadores. Todos somos responsables de que los niños puedan acceder a una alimentación natural y que las personas que trabajan puedan disfrutar de un derecho que se nos ha olvidado en múltiples ocasiones. Aquí tenemos algunos puntos que ayudarán, además de las leyes internacionales, nacionales, de las estrategias ya escritas en políticas públicas, a cumplir con los objetivos antes planteados.

Satisfacción laboral:

  • Mejora el estado emocional general de la trabajadora durante la jornada y en su vida personal
  • Mayor fidelidad y sentido de pertenencia de las trabajadoras al brindarles facilidades para continuar alimentando a su hija
  • Aumenta el rendimiento de la trabajadora durante la jornada laboral al sentirse motivada para desempeñar sus actividades
  • Favorece la reincorporación al trabajo al término de la incapacidad post natal y disminuye las licencias extraordinarias para el cuidado del bebé
  • Facilita la combinación de la responsabilidad materna con su empleo a largo plazo

 

Reputación de la empresa

  • Posiciona a la empresa como Empresa Socialmente Responsable (ESP)
  • Mejora la imagen pública del empleador porque se ocupa del bienestar de las mujeres trabajadoras y de sus familias, y hace que la empresa sea más atractiva para potenciales trabajadoras
  • Crea un diferenciador positivo para mujeres que son clientes de su negocio

 

Recuperación de la inversión

  • Retorno de 3 por 1 en cada peso para las empresas que invierten en crear un entorno de apoyo para las empleadas que amamantan

 

No dudemos en mostrar los documentos actualizados y pertinentes que colaboran en sensibilizar tanto a los jefes directos, los gerentes, los compañeros obreros, las secretarias, los que trabajan en la limpieza, los empleados de seguridad, los directores, los ingenieros, las compañeras mujeres, las jefas, y todas las personas que pudieran rodearnos en nuestro ámbito laboral. No dudemos en exigir lo que nos corresponde. Con ello, daremos el ejemplo, nos mantendremos solidarios, crearemos un clima laboral capaz de proteger a nuestros hij@s y mujeres trabajadoras y, sin duda, podremos palpar una sociedad más igualitaria, inclusiva y amigable que dará cuerpo a nuestro primero de mayo internacional. La soledad será pues, un recuerdo.

Bibliografía

https://www.unicef.org/mexico/spanish/guialactancialess.pdf

 

Clara Zapata: Soy Clara, etnóloga chilena-mexicana. Tengo dos hermosas hijas, Rebeca y María José, con Joel, mi regiomontano amado. La libertad y la justicia son mi motor. Creo plenamente en que la maternidad a través de la lactancia puede crear un mundo más pacífico y equitativo y por eso acompaño a familias que han decidido amamantar. Amo la escritura, la cultura y la educación.
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