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LO QUE CAUSAN LAS REDES SOCIALES

Por Dona Wiseman

En una sección de un periódico local, el día 3 de mayo, se encuentra lo siguiente:
Crece fobia a la imagen.  Se llama “desorden de dimorfismo corporal” y tiene que ver con los cuerpazos de hombres y mujeres que ahora se ven en los medios.

La dismorfia corporal fue observada por primera vez en 1891 por el italiano Enrico Morselli.  Él mismo acuñó el término en 1886.
Las primeras revistas de modas aparecieron en los años 1600 en Francia.  En 1867 se publicó por primera vez en los Estados Unidos la revista Harper’s Bazaar.  En 1892 se fundó la revista mundialmente conocida, Vogue.  
Cleopatra vivió antes de Cristo y se bañaba en leche para potencializar la belleza de su piel.
El médico genovés Simone Porta comenzó a estudiar y describir la anorexia en 1500. En 1689 el médico británico Richard Morton publicó un primer informe de pacientes.  En la Edad Media la anorexia era vista como una meta espiritual a alcanzar y sus víctimas eran vistas como mujeres santas.
Karen Carpenter murió de anorexia en 1983.  
Los primeros corsés fueron de las civilizaciones Micenas y Creta, apareciendo en Occidente en el siglo XVI.  Su propósito era conseguir un torso cónico, rígido y estilizado.  Los corsés no eran para hacer a las mujeres verse delgadas, sino para reacomodar su grasa, empujándola en la dirección que la moda del momento dictaminaba.

En la antigüedad el maquillaje se utilizaba para distinguir grupos sociales y los roles de las personas dentro de ellos.
El teñido del cabello se remonta a 1661.
El físico-culturismo comenzó con levantamientos de piedra en la antigüedad en Egipto y Grecia.  El estilo occidental surgió en 1880 con hombres que mostraban sus proezas de fuerza. El primer hombre que mostró su cuerpo y su musculatura como parte de sus demostraciones fue Eugen Sandow en la última parte del siglo XIX.  
Antes de 1800 la mujer gordita era vista como sana y vital.  Ser delgada comenzó como dictamen religioso en 1840 por un predicador que dijo que comer demasiado llevaba a indigestión, enfermedad, rebeldía y excesos sexuales (caray ya entendí).  En 1860 apareció una dieta similar a la dieta Atkins, abriendo la puerta a nuestra obsesión anti-gordura.
La industrialización implementó tallas estandarizadas y nos dio un comparativo en cuanto a tamaños.

Para los años 20 estar a dieta era parte de la vida diaria.
Programas del gobierno federal para procurar la condición física de los ciudadanos aparecieron en las administraciones de Eisenhower y Kennedy.
Jane Fonda hizo sus videos de ejercicios y acondicionamiento físico en 1982.
“Jogging” se hizo popular en los años 70.

Facebook apareció en 2004.
Twitter se fundó en 2006.
La salud es algo bueno.  Compararme con los demás no es bueno.  Comer adecuadamente es bueno.  Todas las tallas son aceptables.  Tener un exceso de peso considerable no es sano.  Tampoco lo es ser demasiado delgado.  Hacer ejercicio es bueno.  Buscar llenar una expectativa de cierto tipo de figura, no lo es.  Obsesionarme por contar calorías, carbohidratos, proteínas, etc. no es bueno.  Ponerles atención suficiente sí. 
Nos hemos comparado con y conformado a cánones de belleza desde siempre.  E insisto en algo que he dicho antes.  No somos capaces de realmente ver y apreciar la belleza.  Se nos va en formas y programaciones.Y… si seguimos diciendo que nuestros problemas como seres humanos y como sociedad son causados por medios y por redes sociales, jamás trabajaremos en lo que realmente son las causas, ni como individuos, ni como sociedad.  Las causas están dentro de cada uno de nosotros. 

Dona Wiseman: Psicoterapeuta, poeta, traductora y actriz. Maestra de inglés por casualidad del destino. Poeta como resultado del proceso personal que libera al ser. Madre de 4, abuela de 5. La vida sigue.
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