X

EMPATÍA Y ADOPCIÓN

Por Daniela Montes

Cuando hablamos de empatía hablamos de ser capaces de entender al otro, ser capaces de ponernos en el lugar de la otra persona y esto implica dejar nuestra zona de confort o algo tan básico como el no juzgar o criticar, y es que por lo regular es lo que hacemos, si por ejemplo llegamos al trabajo saludando y ese día una persona no contesta en lugar de pensar que tal vez no escucho o tiene alguna situación empezamos a juzgar pensando que es un grosero o que que tendrá con nosotros que no contesto el saludo.

Exactamente esto mismo sucede con nuestros hijos que llegaron por medio de la adopción y esque para nosotros como padres es una ilusión, el tenerlos es lo mejor que puede pasarnos y pensamos que para ellos es igual, que llegar a una familia es lo mejor que puede sucederles, y más cuando fueron tan esperados y pensamos que su felicidad, y en algunas ocasiones su comportamiento, lo van a demostrar.

Pero en realidad tenemos que ponernos en su lugar porque para su llegada tuvieron que perder a su familia, amigos y personas que querían, así mismo al salir de las instituciones tienen otra perdida al dejar atrás a sus cuidadores y a sus compañeros, por lo cual tienen sentimientos encontrados, y es nuestro trabajo ayudarles a canalizar y entender estas emociones por las que están pasando.

Como familias es muy importante entender que los niños tienen un dolor por la o las pérdidas que han vivido por lo que es vital el evitar comentarios como “debes estar agradecido por encontrar una familia que te ama” o “deja eso atrás ya estás en familia” porque lejos de ayudarlos estamos alejándolos y evitando que sane al no darle el espacio para sacar esos sentimientos.

Si bien es cierto que la adopción es una forma más de hacer familia para nosotros los padres, la realidad es que la pérdida que sufren estos niños para llegar con nosotros no es natural, lo natural es crecer en la familia en la que nacimos y si lo vemos así podremos ayudar a los niños y claro como sus padres, acompañarlos en su dolor esa herida profunda que dejó el abandono.

Acompañar a nuestros hijos sin intentar calmar su dolor, sin entrar en él, empezando por aceptar lo injusto que fue el perder a su familia biológica y que lo que ha sufrido es una perdida inmensa, será la mejor manera de acompañarlos y de esta manera aprender a quererlos como son.

La empatía nunca recordara lo positivo que es la adopción, porque esto lo que hace es minimizar el dolor que nuestros hijos han vivido, y la empatía no dice: “peor sería….”

Recuerda que No estás sola, nosotros podemos acompañarte en el proceso y apoyarte cuando lo necesites.

¡A ti que me lees te deseo que todo lo bueno de la vida te abrace y se quede contigo!

daniela montes valdez: Soy Educadora, mamá de dos muñecas. Mi sueño desde pequeña siempre fue ser maestra y poder enseñar a los niños con el amor y cariño que yo recibí. Tuve la fortuna de ser mamá biológica poco después de casarme. Pero al tener problemas en el parto, fuimos postergando la venida de otro bebé. Cuando nos sentíamos listos empecé con mi esposo esa búsqueda por otro miembro de la familia, sin embargo la vida tenía planes distintos a los nuestros. Tuvimos que enfrentar la realidad de que yo ya no podía ser mamá biológica de nuevo. Nos sumergimos en el proceso de adopción y por fin llegó mi milagro, mi segunda hija. Por eso busco seguir aprendiendo para poder ayudar a mi familia y a todos quienes quieren aprender de esta otra forma de hacer familia.
Related Post