Por Marisa Chapa
¿Cómo calculas el crecimiento de tu negocio?¿Sabes si realmente estás avanzando o solo trabajando más? ¿Tu marca comunica lo que tus clientes buscan?
Las mujeres emprendemos por diferentes razones. Algunas lo hacen para cumplir un sueño; otras, porque adaptaron su vida profesional a la maternidad, la familia o nuevos proyectos personales. Sin importar el motivo, muchas comenzamos un negocio sin contar con una formación empresarial que nos enseñe a hacerlo crecer.
Aprendemos sobre la marcha, resolvemos problemas todos los días y, en algún momento, nos preguntamos: ¿voy por el camino correcto?, ¿mi marca necesita renovarse?, ¿podría vender mas?
La buena noticia es que no tienes que tomar decisiones basándote únicamente en la intuición. Existen herramientas de gestión que te permiten medir el desempeño de tu negocio, identificar oportunidades y tomar decisiones con mayor seguridad Todo comienza con los datos. Cuando los organizamos y analizamos, se convierten en indicadores que nos muestran si el negocio está sano o si es momento de hacer ajustes.
Hoy quiero hablarte de los indicadores predictivos, aquellos que miden las acciones que realizas y que, con el tiempo, pueden generar mejores resultados.
Por ejemplo, si vendes útiles escolares, algunos indicadores pueden ser cuántas publicaciones realizas cada semana, cuántos mensajes recibes, cuántas cotizaciones envías o cuánto tiempo tardas en responder a un cliente.
Si tienes una empresa de decoración, podrías medir cuántas visitas realiza tu equipo, cuántas cotizaciones entrega el mismo día o cuántas llamadas de seguimiento se hacen después de cada propuesta.
Estos indicadores no miden las ventas; miden los procesos que hacen posible que las ventas ocurran.
También puedes evaluar las horas de capacitación, la puntualidad, el seguimiento a clientes o cualquier actividad que influya directamente en la calidad de tu servicio.
Cuando conoces estos datos, es más fácil detectar áreas de oportunidad antes de que aparezcan los pro-blemas. Dejas de trabajar “a ciegas” y comienzas a dirigir tu negocio con información.
Pregúntate hoy: ¿qué acciones realizo todos los días que acercan a mi empresa al éxito?
Ahí encontrarás tus indicadores predictivos.
Y recuerda: lo que no se mide, dificilmente se puede mejorar.