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LA CALMA DURANTE LA TEMPESTAD

Por Anagabriela De la Garza Moeller

Tengo varios días queriendo escribir esta columna, pero aunque parezca broma, a pesar de estar 24/7 en mi casa no tengo tiempo, a veces no me da tiempo de bañarme, los días parece que se repiten igualitos uno tras otro, intento hacer mi mejor esfuerzo para hacerles mágicos los días a mis hijos, todos los días despierto cansada pero feliz, feliz de estar con ellos de poder compartir lo mejor de mí con ellos, de ver cómo crecen y se desarrollan por segundo. De valorar el trabajo que hace mi esposo y el esfuerzo que hace por nosotros.

Es retador no desesperarse, no caer en el pánico, hay veces que ya no quiero jugar, que me pesa estar en el piso, ¡me duele todo! Días que ya no quieren hacer las tareas que las maestras les dejan, me cuesta mantenerlos sentados media hora en una video conferencia, a veces me escondo en el tbrincolín para relajarme un ratito en lo que me encuentran y si tengo 5 minutos los uso para lavar platos, ordenar juguetes o empezar a preparar la siguiente comida.

Hay veces que termino a la 1 am y pienso ¡no se cómo le voy a hacer mañana! Pero a las 6:30 am empiezan a sonar piecitos, llegan a mi cama a abrazarme, a darme todo el amor que tienen. Para ellos no hay cansancio, para ellos todo es juego, para ellos no es tedioso ese día más, para ellos es increíble iniciar otro día con nosotros.

Hay caos afuera con un famoso virus que nos tiene a todos encerrados, yo no quiero ese caos en mi casa, aprendí a adaptarme este caos de ruidos, platos, llantos y juguetes: es mi calma. Me reconforta saber que estamos juntos, que estamos sanos, que formamos parte de una comunidad, a la cual estamos cuidando, ¿que cuesta mucho trabajo? ¡SI! Pero recuerdo que mi mamá siempre me decía si las cosas difíciles fueran fáciles cualquiera las haría. Yo hago mi mejor esfuerzo para que este hogar nunca olvide esta cuarentena y que cuando le pregunten a mis hijos cuál es una de sus memorias más bonitas de la infancia recuerden estos días en los que nuestra calma le gano al caos.

Anagabriela: Esposa, mamá, nutrióloga y empresaria. He aprendido a no complicarme en algo tan sencillo y cotidiano como cocinar, por eso te comparto recetas sencillas y deliciosas.
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