Entrevista por NES / Fotografías Karina Briones
Guadalupe García y Erika Salazar, socias del Instituto de Educación Humanista nos hablan del duelo, la tanatología y la fuerza que emerge cuando decidimos atravesar el dolor sin abandonar la esperanza.
¿Cómo se relaciona el no renunciar con el duelo?
El duelo nos confronta con la sensación de pérdida total: de una persona, una etapa, la salud, una relación o incluso una versión de nosotros mismos. Muchas personas sienten que después de una pérdida ya no es posible volver a soñar.Desde la tanatología entendemos que el duelo no es renunciar a vivir, sino aprender a vivir distinto.
No se trata de olvidar, sino de integrar la pérdida a nuestra historia sin que nos paralice.
¿Qué es realmente la tanatología y por qué es tan necesaria hoy?
La tanatología es la disciplina que estudia los procesos de duelo y acompaña a las personas en situaciones de pérdida.
Pero no solo hablamos de muerte; también de divorcios, enfermedades, cambios radicales o pérdidas simbólicas.
Vivimos en una sociedad que nos enseña a ser fuertes, pero no nos enseña a sentir. La tanatología ofrece un espacio seguro para transitar el dolor con conciencia, herramientas emocionales y contención protesional.
¿Cuál es el error más común al enfrentar un duelo?
Intentar acelerarlo o negarlo.
Escuchamos frases como “ya supéralo” “sé fuerte”, “el tiempo todo lo cura”. El duelo no es lineal ni tiene calendario.
Cuando reprimimos el dolor, este se manifiesta de otras formas: ansiedad, irritabilidad, culpa o incluso enfermedad física. Permitirse sentir es parte del proceso de sanación.
¿Se puede hablar de sueños cuando estamos en duelo?
Sí, aunque al principio parezca imposible. El duelo transforma nuestros sueños, pero no los cancela.
Hay un momento en el proceso en el que la persona comienza a resignificar su historia. Y ahí surge una nueva manera de proyectarse al futuro. No es el mismo sueño, pero sigue siendo vida.
No renunciar, en el duelo, significa no abandonar la posibilidad de reconstruirte.
¿Qué aporta el Diplomado en Tanatología que ustedes imparten?
Nuestro diplomado no solo forma profesionales; forma seres humanos más conscientes. Brindamos herramientas teóricas y prácticas para acompañar procesos de pérdida con ética, sensibilidad y preparación.
Creemos que aprender sobre duelo también transforma la forma en que vivimos, amamos y valoramos el presente.
¿Qué mensaje le darían a una mujer que está atravesando una pérdida hoy?
Que su dolor es válido. Que no está exagerando. Que no está “mal” por sentirse como se siente.
Y que aunque hoy no lo vea, la vida sigue teniendo posibilidades. El duelo no es el final de la historia; es una transición profunda hacia una nueva versión de sí misma.
Este artículo forma parte de nuestra edición especial impresa de MARZO – ABRIL 2026: NO RENUNCIES