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IMPACTO DEL USO DEL INTERNET EN EL CEREBRO DE NUESTROS HIJOS: UNA EVIDENCIA NEUROCIENTÍFICA

Por Dennisse Charles

¿Daño al cerebro?

Diversos foros internacionales han señalado que las nuevas tecnologías afectan al cerebro de los niños, lo que les provoca grandes dificultades tanto en su conducta como en sus relaciones sociales y en su aprendizaje. Se ha dicho que el uso excesivo de esta tecnología está haciendo niños poco tolerantes, agresivos, con desórdenes del sueño y con conductas antisociales.

Una cosa es cierta, aún no se cuenta con información suficiente para poder determinar los verdaderos efectos del uso de la tecnología digital, estos efectos tanto negativos como positivos los podremos ver en la vida adulta de los niños que nacieron en este mundo digital.

Lo que sí se sabe acerca del uso de los aparatos digitales.

Claro, el cerebro de los niños se modifica con el uso de aparatos digitales, pero vamos a analizar si estos cambios son buenos o malos. En primer lugar, se ha observado que los niños expuestos a la tecnología no tienen tanta capacidad de memorización. No nos debe de sorprender porque el cerebro siempre trata de economizar y hoy en día no tenemos esta necesidad de memorizar gracias a las nubes digitales. Memoria es sinónimo de aprendizaje, en este punto yo creo que debemos de buscar nuevas alternativas que permitan a los alumnos seguir teniendo esta capacidad de memorización.

Algo positivo que se ha podido observar es que, gracias a esta tecnología, los niños tienen mayor capacidad para integrar información de diversas fuentes; de esta habilidad carecíamos nosotros. En esta época, la habilidad para integrar diversa información es necesario para poder hacer frente a este mundo tecnológico.

También se ha observado que el tiempo de atención de los niños es más corto y cambiante. El uso del internet ha traído como consecuencia un deterioro en la atención sostenida, la cuál es necesaria para el estudio.

Los cambios en el cerebro y cómo afecta el proceso cognitivo de los niños

Se ha detectado que el internet produce cambios en el +área cingulada anterior (información emocional, cognitiva, intención y acción), en la corteza prefrontal ventromedial (valores, normas) y la corteza frontal inferior (control de la impulsividad). Estos cambios cerebrales han traído como consecuencia efectos negativos em los aspectos cognitivos de los niños (tomado del libro “Neuroeducación” de Francisco Mora):

  1. Disminución de la empatía
  2. Realidad falsificada del otro
  3. Disminución de la atención ejecutiva (la del estudio)
  4. Aumento de la impulsividad
  5. Disminución en la capacidad en la toma de decisiones
  6. Desajuste de los tiempos que se requieren para la obtención de recompensas (todo tiene que ser rápido, no hay tolerancia)
  7. Adicción al internet

Pero también el internet beneficia al cerebro

No todo es malo, el internet también ha permitido que el cerebro se adapte a las nuevas demandas tecnológicas. Es una gran herramienta para el aprendizaje, y gracias a su plasticidad, el cerebro ha logrado cambiar su estructura y su forma de conectar e integrarse y esto es lo que precisamente hace el aprendizaje y la memoria.

Algunas investigaciones realizadas con personas de mediana edad que han estado en contacto con esta tecnología de manera constante han demostrado que al navegar por intenten se activan las siguientes regiones en gran intensidad: la corteza frontal (toma de decisiones, planificación, razonamiento), el hipocampo (aprendizaje y memoria) y algunas áreas del cerebro límbico como el núcleo accumbens (emoción, placer, recompensa).

Entonces… ¿bueno o malo?

Hay que aclarar que la investigación que mencioné antes se realizó con personas que no estuvieron expuestos desde edades tempranas a estos aparatos digitales. Lo cierto es que los adolescentes con adicción al internet también han mostrado cambios en estas mismas estructuras cerebrales, pero a la inversa, es decir, en estas estructuras hay menos mielinización y, por lo tanto, menos conectividad.

Como dicen, todos los extremos son malos en cualquier aspecto. Tomemos como ejemplo los libros, son de mucho beneficio y nos ayudan en el aprendizaje en mil formas, sin embargo, hay personas que son adictas a estos los libros y se encierran en ellos mismos, por lo que carecen de habilidades sociales.

Internet va a modificar nuestros cerebros, eso no se podrá evitar. Lo que tenemos que procurar es que estos cambios cerebrales se hagan para beneficio nuestro y de la sociedad; debemos buscar que estos cambios a nivel estructural y funcional del cerebro nos permita seguir teniendo estas habilidades sociales y emocionales que hoy se están perdiendo. ¿Qué debemos hacer? Creo que hoy esta cuestión se queda sin poder ser contestada.

Dennis Charles: Mamá de dos niñas, psicóloga con Maestría en Aprendizaje y cognición y especializada en neuropsicología infantil, certificada en Discipline Positive Parent Educator y en Encouragment Consult.
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