HomeApuntesVariosCarta de una mamá embracilada
spot_img

Related Posts

Featured Artist

Kaleb Black

Painter

Kaleb started this adventure 7 years ago, when there was no real voice protecting the environment. His masterpieces promote saving the Earth.

Carta de una mamá embracilada

Por Dennis Charles

 

Mi hermosa bebé, desde el instante en que naciste te he llevado junto a mi corazón. Hubo momentos en que sentía que el cansancio me vencía, pero siempre acudía a ti cuando me necesitabas, ya sea para alimentarte o simplemente para sentirte segura en mis brazos. Desde la primera vez en que llegaste a este nuevo entorno para ti; hemos compartido todo juntas, no ha habido ninguna noche en que hayamos estado apartadas; lo confieso, las primeras noches fueron difíciles, yo acostumbrada a dormir ocho horas seguidas y tú, despertando cada hora, cada media hora e incluso cada diez minutos; sí, ha sido muy difícil, pero a la vez ha sido muy gratificante.

Has estado junto a mí en casi cada momento; me he acostumbrado tanto a ti, a tenerte cerca, a tenerte en mis brazos, a abrazarte siempre que lo necesito. Me has embracilado porque cuando no estas junto a mí, mis brazos te extrañan y te necesitan. He descubierto que mis brazos fueron hechos para cargarte y llevarte siempre conmigo; así que cuando estás lejos; pareciera no tener sentido y cuando al fin puedo volverte a tener cerca, todo vuelve a su lugar.

Las noches también para mi han cambiado, mis ojos se han acostumbrado a despertar a cada hora, ya sea porque mi cuerpo siente cada movimiento tuyo y está al pendiente de que no despiertes al no sentirme. Mi cuerpo necesita dormir pegado al tuyo para poder descansar y despertar feliz.

Ms brazos jamás se han acostumbrado a llevarte en algún carrito o carriola; ellos te necesitan sentir cerca, necesitan tu contacto, tus caricias e incluso tus pellizcos y mordidas. Están tan “mal acostumbrados” a ti, pero sólo así son felices.

Y sí, mi cuerpo empieza a tener cicatrices, y todo porque no se ha acostumbrado a tenerte lejos. Mi espalda se ha cansado y mis ojos también se ven cansados; pero mi corazón se engrandece cada vez que puedo sostenerte, cada vez que te abrazo.

Sí, me he acostumbrado tanto a ti que el día en que decidas caminar por ti misma, sin que te sostenga, mis brazos se entristecerán, pero estarán contentos cuando decidas volver a ellos. El tiempo pasa tan de prisa, cada vez te vuelves más independiente y poco a poco sé que mi cuerpo volverá a sentirse más descansado (al menos eso es lo que espero); aun así, deseo con todas mis fuerzas que el tiempo se detenga o que vaya más lento. Estoy tan embracilada a ti que me da miedo pensar en que algún día ya no necesitarás tanto mis brazos; cuando ese día llegue, sé que me seguirás necesitando, pero de otra manera. Y tenlo por seguro que mis brazos, que están tan acostumbrados a ti, siempre te estarán esperando para llenarte de abrazos, para consolarte, para amarte.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Latest Posts