HomeCrianzaCrónica de una vida con diabetesSUPERHÉROES EN LA TIERRA: NIÑOS CON DIABETES TIPO 1

SUPERHÉROES EN LA TIERRA: NIÑOS CON DIABETES TIPO 1

Por Jacinta Monteverde

De diabetes escuchamos mucho. Pero de Diabetes Tipo 1, es diferente. Ya no se le llama “diabetes infantil”, porque aunque la mayoría de los casos se presentan en la infancia, también puede aparecer en la adultez. Es una condición autoinmune.

En el caso de nuestra hija, llegó cuando tenía cuatro años. Apenas era una niña pequeña. Su infancia fue distinta a la de muchos otros niños. Intentamos que su vida fuera lo más normal posible: escuela, fiestas, piña-tas, deportes… siempre con cuidados especiales, siempre adaptando todo a sus necesidades, pero con una convicción clara: su condición jamás sería una limitante.

En este mes en el que celebramos a los niños, pienso inevitablemente en aquellos cuyo camino es diferente.

Y así, sin avisar, sin precedentes ni causa aparente, comenzó un nuevo capítulo en nuestras vidas. Con miedo, con ignorancia y con un diagnóstico del que poco se sabe y poco se habla.

Recuerdo el miedo antes de cada fiesta. ¿Qué le llevo para que no tenga la tentación de los dulces y pasteles? Preparaba todo en casa: comida saludable, sin azúcar. Pero por dentro pensaba que mi hija debería estar corriendo libremente, comiendo sin contar gramos de carbohidratos ni preocuparse por una hipoglucemia, un desmayo o una convulsión.

Cada vez que iba a comer algo tenía que inyectarse. Imaginen a una niña de cuatro años preguntándose con la mirada: “¿Por qué ellos sí y yo no?”. Eso nos rompía el corazón. Y aun así… aprendió.

Aprendió a inyectarse sola. A contar carbohidratos. A detectar hipoglucemias.

A decir que no cuando era necesario. Para mí, estos niños son verdaderos superhéroes. Hacen pausas varias veces al día para revisar su glucosa, adaptan dispositivos a su cuerpo, toleran pinchazos y molestias, y aun así salen al mundo a sonreír, estudiar, jugar y tratar de ser simplemente niños.

Durante mucho tiempo sentí que era una infancia robada. Con el tiempo entendí que no es robada, es diferente. Y ser diferente no es algo negativo. Al contrario, nos hace únicos.

Sí, los niños con Diabetes Tipo 1 maduran antes. Aprenden de autocuidado, se vuelven expertos en su cuerpo, casi pequeños nutriólogos y enfermeros. Pero no debemos olvidar que siguen siendo niños. Y por eso mismo, son super-héroes. Mi consejo es este: aprendamos a encontrar equilibrio, a valorar lo esencial y a educar a nuestros hijos en la empatía. Sea cual sea el camino que la vida nos dé, enfrentémoslo con valentía, como lo hacen estos niños todos los días.

Porque ellos nos enseñan, incluso en medio del reto, que se puede vivir con fuerza, dignidad y sonrisa.

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