LA SOCIEDAD Y EL AUTISMO

Por Iliana Longoria

En pleno final de 2019 aún encontramos muchos mitos sobre el autismo y un gran desconocimiento del tema. Es una pena, aún recuerdo hace más o menos 15 años atrás cuando en nuestra familia a un familiar cercano lo diagnosticaron con autismo y no se sabía casi nada del tema o no sabíamos nada, todo era desconocido, eso si nunca hubo rechazo cabe aclarar, pero desconocíamos qué era, y es que por primera vez escuché la palabra autismo.

Para ese entonces yo tenía alrededor de 20 años, hoy por hoy te puedo decir que hemos descubierto que una persona que vive con esta condición es como cualquiera de nosotros como tú y como yo. Me he dado cuenta de algo que nuestro chicos que comparten salón de clases con un chico con autismo se ven muy beneficiados porque conocen de cerca la neurodiversidad y que en particular una persona con autismo es como cualquier otro niño. Obviamente presenta algunos déficit, pero con los mismos derechos y obligaciones que cualquier otro niño.

Como familia debemos enseñar a nuestros hijos que no son malas las diferencias sino todo lo contrario, hay que enseñar que ser diferente no es malo ya que todos somos diferentes. En México hay mucho que trabajar en el tema del autismo, hay que iniciar viendo el autismo como algo que está teniendo una prevalencia cada vez más alta y vemos chicos con autismo en nuestras familias, escuelas y sociedad. Decimos que la condición del espectro autista es invisible ya que a simple vista no podemos saber cuándo una persona tiene esta condición. Se empieza hacer “visible” por la concientización y sensibilización que se han hecho los últimos años. Cierto que no es suficiente pero se está avanzando de muy buena manera.

Creo que todos desde nuestras trincheras podemos concientizar y sensible en la medida de lo posible. Decimos que aún existen muchos mitos acerca del autismo, pero algo muy importante es la desinformación, la mala información y los mitos que existen acerca del autismo, la poca o nula cultura del autismo. La sociedad es muy poco empática y critica, rechaza, excluye. Tenemos que ser más sensibles ponernos en el lugar del otro solo un poco es suficiente por qué esperar a que te toque el autismo u otra condición.

Enseñemos a nuestros hijos a convivir en el contexto que sea con chicos con autismo u otra condición. Papás que tienen hijos con autismo: apostemos por tener a nuestros niños con autismo en una aula regular, es cierto que será un proceso pero se puede dar y desde luego que los más beneficiados son las personas que se encuentran alrededor de una persona con autismo. La inclusión de una persona con autismo no es un favor que se le hace es un derecho, tiene derecho a una educación, a tener tiempo de ocio, diversión, salir al cine, al restaurante a hacer lo que les gusta.

Eduquemos a nuestros niños a ser empáticos, respetuosos a aceptar las diferencias de los demás, recordemos que la educación empieza en casa, enseñemos a nuestros hijos a convivir con cualquier persona tenga autismo o no tenga, es convivencia sana, respeto, amor, tolerancia, haciéndoles ver que todos somos diferentes y ser diferente no es malo, lo malo es etiquetar, excluir. Formemos niños y niñas que respeten y acepten a todos, pero sobre todo que comprendan.

Dennis Charles

Mamá. Licenciada en psicología, asesora de porteo y facilitadora de disciplina positiva.

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