MAMÁ EMPRENDEDORA ¡POR FAVOR EVITA ESTE ERROR!

Por María Hernández

Repite conmigo: el equilibrio en la vida de la mamá emprendedora NO existe, dominar el arte del malabarismo sí. Si sigues buscando el equilibrio perfecto, vivirás frustrada.

Es una realidad que como mamá emprendedora te enfrentas a desafíos únicos, mientras intentas equilibrar múltiples roles; a veces con gracia y determinación, a veces de una manera atrabancada.

El primer paso para sobrevivir a este mundo emprendedor siendo mamá, es reconocer que el equilibrio perfecto es una ilusión. En lugar de buscar una armonía utópica, debemos aprender a navegar por las corrientes cambiantes, improvisando y fluyendo ante las demandas del momento. Desde la preparación del lunch de los niños, hasta cerrar grandes negocios, cada día es un lienzo en blanco donde la flexibilidad y la organización se entrelazan.

La improvisación y la flexibilidad serán tus más grandes aliados, si bien es importante establecer rutinas y hábitos que te permitirán lograr las metas en tu negocio, también es importante tener la consciencia de que rara vez la agenda se cumplirá al pie de la letra.

Algo que me ha funcionado es asignar tiempos y espacios de trabajo de no más de dos horas. Para mí, lograr sentarme a trabajar dos horas seguidas, no solo es un reto, sino que además es un gran logro. Poder dedicar dos horas completas al desarrollo de mis actividades laborales, me permite avanzar.

Si yo pretendiera trabajar 8 horas seguidas estoy segura que nunca lo lograría. Siempre hay contratiempos: que faltó la alegría del hogar, que el niño se cayó del resbaladero o se sintió mal, que es viernes de consejo… siempre habrá algo que llegué a atropellar la agenda.

Pero si te propones en medio del caos, encontrar al menos dos horas para sentarte a trabajar, te irás acercando a tus metas.

Otra cosa que me sirvió fue determinar mis prioridades, porque cuando las prioridades se empalman es difícil tomar las decisiones correctas.

¿Cuál es tu prioridad? ¿Ser mamá o ser emprendedora? Sí, si tienes que decidir y ninguna de las dos decisiones es la opción incorrecta. Te prometo que ninguna te va a ser mejor o peor mamá, pero sí tienes que elegir para que las decisiones pesen menos.

Te voy a poner un ejemplo: si yo decido que mi prioridad es ser mamá y se atraviesa un viaje de negocios que implica perderme el primer día de clases de mis hijos, entonces el viaje se tiene que cancelar. Sí por el contrario decido que mi prioridad es mi negocio, entonces me toca platicar con mis niños y explicarles por qué no estaré en la puerta del colegio.

Y ojo aquí, sea cual sea tu prioridad… JAMÁS prestes oídos a las opiniones externas, seguramente en el ambiente laboral opinarán que te falta sentido de responsabilidad o por el contrario otras mamás pensarán que eres desobligada. Aquí lo importante es que la decisión que tomes te de paz a ti.

Hay miles de factores que pueden influir en tus decisiones, solo tú puedes evaluarlos y sentarte a tomar las decisiones que tú crees que son correctas.

Aun así, es complicado ignorar la presión interna y externa que enfrentan las mamás emprendedoras. La culpa puede acechar en cada esquina, ya sea por no pasar suficiente tiempo con los hijos o por dejar pendientes en el trabajo. Pero aquí es donde la compasión hacia una misma se convierte en una herramienta invaluable. Reconocer que el tiempo y la energía son recursos finitos y priorizar en consecuencia es fundamental para mantener la cordura en medio del caos.

La tecnología también emerge como una aliada indispensable en esta búsqueda de equilibrio. Las mamás emprendedoras debemos aprovechar las herramientas digitales para gestionar tareas, mantenernos conectadas con clientes y colegas, e incluso crear negocios desde la comodidad del hogar. El celular se ha convertido en una extensión de tu negocio, permitiéndote estar presentes tanto en la sala de juntas como en el entrenamiento de futbol.

Pero más allá de la logística y la planificación meticulosa, el verdadero equilibrio radica en la capacidad de nosotras las mamás emprendedoras para cultivar momentos de conexión genuina con nuestros seres queridos. Ya sea compartiendo una comida en familia, disfrutando de una tarde en el parque o simplemente riendo juntos en el sofá, estos momentos son el ancla que nos permitirá mantenernos arraigadas en medio de las demandas del mundo exterior.

En última instancia, el equilibrio de la mamá emprendedora es un acto de amor propio y autenticidad. Es reconocer que ser madre y emprendedora no son identidades mutuamente excluyentes, sino facetas que se complementan entre sí. Es aprender a seguir al ritmo de la vida, con todos sus altibajos, y encontrar belleza en la imperfección. Porque en ese equilibrio dinámico, en esa danza entre lo personal y lo profesional, reside la verdadera esencia de la fuerza y la resiliencia femenina.

Maria Hernandez Escalera

María ama las ventas y el Marketing Digital y es Cofundadora de Domiina Group. En su taller online Reto28 trabaja con mamás emprendedoras para acelerar sus ventas explotando el poder de las Redes Sociales. Visita www.reto28.com.mx para descubrir cómo Reto28 te puede ayudar a impulsar tus ventas en menos de 30 días sin invertir en publicidad.

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