Las ocho ramas del Ashtanga Yoga (Parte 3) – Ásanas

ashtanga yoga asanas
Por Mayte Cepeda

Ásanas

Las ásanas. Digamos que, si no fuera por ellas, el yoga hubiera permeado mucho más lento en Occidente. Las ásanas o posturas de yoga integran la tercera de las ramas del Ashtanga Yoga y se refieren a una serie de posturas físicas que buscan diversos objetivos, los cuales describiremos un poco en este texto.

Ásana proviene del sánscrito y su significado es el de “sentarse sobre”. Patánjali en sus Yoga Sutras hace muy poca referencia a las ásanas. Sin embargo, las refiere como “algo que tiene las cualidades de estabilidad y comodidad”. De ahí la importancia de no realizar posturas que físicamente dejen de ser un reto y puedan convertirse en algo doloroso que lastime nuestro cuerpo físico. Las ásanas cumplen con una serie de objetivos, entre los cuales se encuentra la de prepararnos para la realización del pranayama (técnicas de respiración controlada) y de dhyána (meditación).

Dentro del mundo del yoga, existe el Hatha Yoga que es el tipo de yoga (hay muchos más tipos) que se basa en posturas físicas o ásanas las cuales deben acompañarse de una respiración con técnica, consciente y constante. Del Hatha Yoga se deriva una serie de tipos o categorías especiales que atienden a las inclinaciones y predilecciones de quienes lo practican. Hatha Yoga, como tal puede darte las herramientas necesarias para conocer tu cuerpo, con sus posibilidades, virtudes y limitantes anatómicas, de manera que puedas hacer tu práctica de yoga siempre observando las sensaciones físicas que surgen, reconociendo tus límites y buscando avanzar en las ásanas respetando lo que puedes y lo que no puedes hacer y, con esto, hacer de la práctica constante y la paciencia, dos aliados importantes para avanzar en tu práctica de yoga y convertirla en una meditación en movimiento.

Del Hatha Yoga se desprenden diversos estilos como son el Iyengar, que busca la perfección simétrica de cada ásana, es decir, que el estudiante encuentre los medios necesarios para llegar a hacer una postura dotada de precisión y alineación. Su fundador BKS Iyengar, desde su infancia tuvo serios problemas de salud, lo que le dejó en un estado débil, razón que le impulsó a realizar estudios muy profundos sobre las ásanas y diseñar lo que hoy conocemos el tipo de yoga que lleva su nombre, estilo que tiene millones de estudiantes a nivel mundial.

Otro de los estilos es el conocido como Bikram, cuya condición o característica principal es que las ásanas se realizan bajo condiciones extremas de temperatura (hasta 42°centígrados), buscan que el cuerpo sude en exceso y logre mayor profundidad en las posturas, debido a que los músculos están más calientes y pueden estirarse un poco más de lo habitual. Y como en todo, en gustos se rompen géneros, existen muchos seguidores de esta tendencia de yoga y también existen, quienes por prescripción médica no pueden someterse a condiciones extremas de temperatura al realizar un ejercicio físico.

Del Hatha Yoga también se deriva mi estilo preferido, que es el Ashtanga Yoga, el cual se diferencia principalmente del Hatha por la intervención del vinyasa, cuyo significado es “respiración sincronizada con el movimiento”. Así que este tipo de yoga, popularizado en Europa y América por su máximo precursor hindú Sri K. Patthabi Jois, se refiere a una secuencia ordenada de posturas divididas en varias series, las cuales tienen como elementos básicos la respiración, los bandhas (cierres energéticos) y el dhristi (enfoque visual), a lo que en conjunto los ashtanguis conocemos como tristhana. Sobre Ashtanga Yoga te platicaré más a fondo en otra oportunidad.

Existen otros tipos más derivados del Hatha Yoga, (Anusara, Sivananda, Jivamukti, entre otros) integrados por posturas o ásanas que se realizan con el fin de mejorar la salud, unificar mente, cuerpo y espíritu.

Las ásanas buscan trabajar y mejorar las condiciones físicas del cuerpo. Por ejemplo, la serie primera del Ashtanga Yoga denominada Chikitsa, tiene como fin sacar las toxinas de los órganos internos y purificar el cuerpo físico a través de cada ásana-vinyasa. Otras ásanas se enfocan en trabajar el sistema nervioso y limpiar los canales energéticos del cuerpo, tal es el caso de las posturas que integran la segunda serie de Ashtanga Yoga denominada nadi shodhana. Y así, cada ásana o postura busca mejorar algún aspecto del cuerpo físico, para lograr la conexión de éste con la parte sutil del ser (mente-espíritu).

Ahora quiero pedirte un favor. Piensa en cada parte de tu cuerpo. Visualiza tu cabeza, cuello, hombros, pecho, brazos, abdomen, vientre, caderas, muslos, glúteos, rodillas, pantorrillas, pies, dedos y más. De todas esas partes, más los órganos y sistemas que los integran, puedo decirte que existe una cantidad extensa de ásanas que, al practicarlas, mejorarías la condición de cada una de esas partes de tu cuerpo. Las posturas de yoga no buscan exhibir el cuerpo físico a través de una imagen (incluso la que se incluye en este artículo). Buscan mucho más que eso. A través de su práctica, pueden lograrse cambios inimaginables en la persona. Desde mejorar las condiciones del sueño, la concentración, el funcionamiento óptimo del sistema digestivo, la eliminación de dolores debido a enfermedades o malas posturas. En resumen, un sinfín más de beneficios. Sin embargo, tenemos que cuidar mucho hacer las posturas o ásanas siempre bajo una buena guía (instructor calificado), acompañarlas de una correcta respiración y respetando nuestros límites físicos, mentales y emocionales. En Saltillo existen hoy en día muchas personas calificadas para enseñar las ásanas de yoga. Te invito a probar y conocer este increíble mundo en el que no recibirás más que bienestar. Namasté!

Facebook Mayte Cepeda
Grupo FB yoga lovers
Twitter @mayteeeee
Instagram @yogamayte
yogamayte@gmail.com

Mayte Cepeda

Yogini ~ abogada ambientalista ~ mamá ~ esposa ~ hija ~ hermana ~ enamorada de la naturaleza, la vida, la familia, los libros y la música ?

1 Comment

  1. Responder

    Monica

    enero 19, 2018

    Gracias mi querida y hermosa Maestra Tu fuiste una de mis inspiraciones en la practica del Ahstanga . Me encanta tu sencillez amabilidad alegria y muchas mas cosas hermosas . Te quiero Mayte

DEJA UN COMENTARIO

LECTURAS RELACIONADAS