Por Clara Zapata
¿Creo en mí? ¿Creo poder crear un ser dentro de mi vientre? ¿Creo poder alimentar a mi bebé sólo con leche humana durante sus primeros seis meses de vida?
Todas las personas que deseamos amamantar o ya lo hacemos, y sobre todo en los primeros días o semanas de esta experiencia, hemos caído en la tentación de probar todo tipo de productos para aumentar la producción de leche.
Galletas, tés, gotas, homeopatía, hojas de alguna planta prodigiosa, polvos nombrados como superalimentos, hierbas y hasta la cerveza se han convertido en elementos que vienen a contribuir a nuestras dudas cotidianas
que fortalecen el mito afirmativo más grande que existe sobre la lactancia: “No tengo suficiente leche”.
Es ya conocida la investigación de la encuesta nacional de salud que el número uno sobre el destete temprano (antes de los 6 meses) es la creencia de la poca producción de leche.
Pero, ¿será que producimos poca leche en realidad?
Las imágenes cotidianas, la mercadotecnia e incluso la vida cotidiana en dónde sólo o casi sólo vemos a bebés con un biberón nos han metido en la cabeza que la leche que producimos las humanas no es suficiente. Quisiéramos tener marcadas las onzas y mililitros en los pechos para poder ver cómo se va produciendo y se llenan.
Incluso la publicidad de algunos extractores da la impresión de que tendremos un Ferrari de cantidad de leche o la idea de que algunos medicamentos como la domperidona o metoclopramida funciona como por arte de magia. Este es tema de otra reflexión. Pero da la pauta para pensar en la búsqueda de algún milagro que resuelva ese vacío.
La herbolaria ha sido un tema que últimamente está presente dentro de la lactancia o por lo menos muchas personas que amamantan están teniendo la curiosidad por conocer y comenzar a utilizarla como acompañamiento en este camino.
Seguramente has escuchado palabras como “fenogreco”, “anís”, “shatavari”, “moringa”, “ruda cabruna”, etc. Son conocidas por sus propiedades como galactogogo que significa que ayuda a aumentar la producción de leche. Lo cierto es que la naturaleza es sabia y nos regala muchos elementos para diversos males pero también para favorecer la salud.
Todo esto suena apantallante y constantemente tenemos la tentación de probar tanto medicamentos como hierbas. A veces ni nos cuestionamos, nos automedicamos pensando en una fantasía o una ilusión.
Si creaste un ser humano y creíste poder hacerlo, cree en tu capacidad de crear leche. Probablemente tendrás que pedir ayuda para que te acompañen en este proceso, al igual que en muchas etapas de tu vida. Y en algunas ocasiones estos elementos provenientes de la naturaleza así como los medicamentos homeopáticos o alópatas podrán ayudar.
Sin embargo, confiar en una misma es una de las herramientas más poderosas que existen. Úsala!

