GRATITUD PARA DISFRUTAR MI PAPEL DE MADRE

Por Alex Campos
Comienza un nuevo día, suena la alarma del despertador, abres los ojos. ¿Qué es lo primero que pasa por tu mente?
– Lograr hacer todo para que los niños lleguen a tiempo al colegio.
– Debo comprar algunas cosas para la comida.
– Quedé con Fulanita para desayunar pero estoy muy cansada.
– Tengo que lavar los uniformes.
¿Sabes que el primer minuto del día cuenta y mucho?
El primer pensamiento que pasa por nuestra mente cada que amanece, dicta nuestro ánimo el resto del día. Algún día en alguna plática escuché: esté tu vida como esté, estés pasando por lo que estés pasando, te sientas feliz o no, que lo primero que pase por tu mente cuando despiertas sea un GRACIAS.  Si, no es fácil, y la verdad no sale natural al principio, se trabaja de manera intencional.  Se hace como tarea y de pronto un día “Voila” ahí está, se siente, sale del corazón, se vive.
Aún cuando nuestro camino sea incierto, aún cuando nuestro cuerpo éste cansado, aún cuando el día anterior nos sentíamos tristes o cansadas, siempre habrá un motivo para decir GRACIAS.
Comenzar el día, desde ese primer minuto que abrimos los ojos, pensando en lo que SI tenemos, es la mejor pastilla para sentirnos con gasolina para el arranque.
Lo escuchamos todo el tiempo, lo leemos, nos lo dicen, por más seguros de vida que tengas, el destino, la vida no se compra. Así que un nuevo día efectivamente es un regalo.
Si el día anterior no fue bueno, ahí tienes, una segunda oportunidad que se nos ha regalado y no hay tiempo que perder.
La vida de mamá es hermosa y complicada, hay tiempos buenos y malos, así es esto de vivir. Hay momentos en los que por entregarnos completamente a nuestro papel de madres, resulta que nos hemos perdido a nosotras mismas. Olvidamos reír, olvidamos darnos ese rato libre, disfrutar, soñar, VIVIR. ¿No te pasa?¿Que de pronto llega un día en el que no hay tantas cosas pendientes por hacer y no sabes dónde poner la energía y el tiempo, como si esos dos fueran ropa que ya no cabe en el closet. A mi si .
Ser mamá te transforma, pasas por una metamorfosis constante. Nunca dejas de aprender, nunca desaparecen las dudas, los miedos, la incertidumbre y el cansancio, ni digo nada de ese.
Pero tal vez, si nos permitimos equivocarnos, si dejamos de buscar ser “mamás perfectas”, porque estoy segura que esa mamá perfecta no existe, si nos damos oportunidad de ser nosotras mismas, de criar con el corazón y dejar de competir o compararnos habrá más descanso del alma y más momentos de gratitud.
Tal vez si recordamos que nosotros también estuvimos en el lugar de nuestros hijos, podamos divertirnos, sentirlo, vivirlo y decir GRACIAS. Porque si agradecemos y abrimos los brazos cada mañana, abrimos la puerta para que todo lo bueno llegue, abrimos nuestro corazón y dejamos de mantenernos firmes y tensas en la rueda de la fortuna más grande que pueda existir.
Así se siente de pronto ¿no? Ser mamá es como subirte a un juego de un parque de diversiones, me recuerda a la montaña rusa, momentos muy tranquilos y cuando menos te lo esperas, apenas alcanzas a verlo que sigue y zas, vas cuesta abajo sin freno y sintiendo que se te sale el estómago y el corazón.
Pues a decir GRACIAS,  por que alcance boleto para la feria más hermosa, divertida, increíble e inolvidable de mi vida. Gracias porque hay momentos en esta chamba de ser madre que me permiten sentirme más viva, más humana y con más motivo para estar en este planeta. GRACIAS por esos hermosos regalos que me fueron dados y que siguen ahí aún cuando yo me equivoco o cuando tengo un mal día.
¡Simplemente GRACIAS!
septiembre 28, 2018

Alex Campos

Lic. en Comunicación por la Universidad Del Valle de México. Conductora en diferentes facetas, actualmente presentadora de noticias. Apasionada de la escritura y enamorada del arte de ser mamá. Mamá de Samantha, José Antonio y Rafael.

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