SOY LA MUJER DE MI VIDA, ADEMÁS DE SER UNA MADRE EN LA TUYA

Por Blanca Garza y Vero Barreda

¿De qué crees tú que vale ser esclava de voluntades y caprichos ajenos, aún si non los de nuestros [email protected]? ¿Te has puesto a pensar, que somos pasajeras en una vida que parece ir de prisa?

Por supuesto que está claro que formar parte de alguien a nivel afectivo, implica una gran responsabilidad. De una manera u otra se desarrollan muchos apegos, hay necesidad de cercanía, de afectividad, de reciprocidad. No obstante, mientras dichos apegos sean saludables y permitan espacios propios, es casi seguro que todo irá bien.

Todas debemos ser dueñas de nuestras vidas, capitanas de nuestros destinos, a veces tan variables y caprichosos. Si nos anclamos a la existencia de nuestras hijas o hijos de forma completa sin tener en cuenta nuestras necesidades, voluntades o deseos, jamás volveremos enteras.

Ahora bien, sabemos que, en cierto modo, todas estas palabras son fáciles de decir y muy complicadas de poner en práctica. Porque… ¿Cómo no vamos a amar a nuestros [email protected] de modo completo, hasta la última partícula de nuestro ser?

Es inevitable. Aun así, vale la pena recordar que, aun amando con total intensidad, jamás debemos perder nuestra identidad, nuestra autoestima. No permitas que tu vida y el dominio de esta se vaya debilitando como el humo que escapa por una ventana abierta…

Amar lo queramos o no, también es necesitar, necesitar de forma saludable. Buscamos reciprocidad, crecimiento, afectos y valoración. El amor que se necesita y que se vuelve dependiente es el más dañino. Ama en plenitud, pero evita ser una persona que fija su felicidad en el bolsillo de los demás.

Es posible también que a más de uno le haya sorprendido el título de esta columna: «seré la mujer de mi vida además de ser madre en la tuya». Tenemos claro que el mensaje puede y debe aplicarse a ambos géneros, tanto a hombres como a mujeres.

No obstante, son casi siempre las mujeres las que más tienden a darlo todo muchas veces por los demás sin esperar nada a cambio. Ellas, las que, por término medio, sufren más en ocasiones esa desigualdad afectiva y de poder en las relaciones afectivas.

Encontrar satisfacción y sentirse realizadas al darlo todo por nuestros [email protected] Nadie es capaz de amar a medias, pero muchas veces, se ofrece más de lo que debería. Se posponen proyectos personales y laborales, se prioriza los planes de los hijos e hijas… Hasta que al final perciben todo lo que han dejado pasar.

Nadie llega a este mundo sabiéndolo todo sobre las relaciones afectivas. Quien no ha cometido nunca un error es que aún no se ha dado la oportunidad de aprender. Y quien no se ha sentido decepcionado, es que aún no sabe lo que de verdad necesita.

La vida es un camino lleno de aprendizajes, y el amor, es en ocasiones el maestro más severo. Guarda todo lo aprendido, deja atrás a quien te hizo daño y no lo cargues en tu corazón. No lo merece y te llenará de tristezas.

– Sé la mujer que siempre has deseado ser, nunca es tarde para conseguirlo, nunca es tarde para alcanzar ese tren con el que siempre soñaste.

– Sé la mujer de tu vida y permite entrar en ella a quien merezca formar parte tu aventura personal: a quien te enriquezca, a quien te aporte luces y no oscuridades, a quien te valore y te permita crecer como persona.

– Sé la mujer que se permite reír cada día llena de ilusiones, y no de temores. Camina tu sendero personal con seguridad dejando que se cruce con aquel que te traiga el destino…

¿Cuándo fue la última vez que tomé un poco de tiempo para hacer deporte, dormir una siesta o salir con mi pareja a solas? Si tu respuesta no tiene una fecha concreta, entonces estás olvidándote un poco de ti y de tu bienestar, y recuerda: ¡No Estás Sola!

Blanca Garza y Vero Barreda

Blanca Myrna Garza Aburto apasionada de la vida, la familia y los amigos. Admiradora del ser humano y la naturaleza, amante de la música y las letras. Abogada, psicoterapeuta, máster en desarrollo humano y mediadora. Fundadora de EMCOPAZ Empresa Constructora de Paz AC. Verónica Barreda Alcocer, hija, esposa, hermana y madre. Enamorada de esta vida y de lo que los seres humanos somos capaces de dar. Ingeniera de profesión, y siguiendo mis instintos y mi necesidad de crecimiento, hoy soy psicoterapeuta, máster en desarrollo humano, docente y mediadora. Feliz fundadora de EMCOPAZ Empresa Constructora de Paz AC.

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