Lactancia y Coronavirus

Por Clara F. Zapata Tarrés

Mucho se está discutiendo sobre el tema del COVID-19 en estas últimas semanas. Lo cierto es que es un tiempo de incertidumbre, de preguntas en todos los ámbitos, de dudas cotidianas y ha sido algo que nos ha venido a cuestionar incluso nuestras acciones como seres humanos.

En la esfera que nos toca, que es la lactancia, intentaré sistematizar y poner sobre la mesa algunos de estos planteamientos con el objetivo de aclarar un poco y sobre todo dar confianza y seguridad a las personas que han decidido que la lactancia sea el camino.

Las fuentes de información

Nuestras redes sociales e incluso nuestras pláticas callejeras han estado repletas tanto de información científica, empírica, partiendo de las experiencias del pasado, así como de mitos y mucha inventiva también. Con todo esto, el miedo a veces puede ocupar un lugar muy poderoso que tiene como consecuencias dudar de todo y no estar seguros de nada. Unos estamos enclaustrados, dentro de nuestros paseos en nuestros hogares, otros salimos a correr, gritar, jugar y parece que no nos importa mucho. Ya no sabemos en quién confiar y mejor compartimos memes histéricos, irónicos y sobre todo sarcásticos acerca de una pandemia que parece más bien un ataque extraterrestre. Y la incertidumbre se apodera de nuestra mente: el coronavirus no se ve; probablemente ninguno o muy pocos podemos tener contacto con alguna persona o médico que efectivamente nos confirme que este virus sí ES.

Por ello, es necesario parar, ser conscientes, tener confianza en fuentes que a lo largo de los años han demostrado que su información está basada en evidencia y que forma parte de organismos que han trabajado durante muchos años investigando y sobre todo que han vivido en la práctica los vaivenes de muchas situaciones, enfermedades, fortunas y desfortunas. Como dicen, “para agarrarnos de algo”, para darle claridad, razonamiento, seguridad y alguna explicación a este presente quizás desafortunado pero que nos enseña mucho, necesitamos confiar. Así, aquí te presentamos quiénes nos pueden dar algunas herramientas para ello, en el ámbito de la lactancia:

  • Organización Mundial de la Salud (OMS/WHO)
  • Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)
  • Organización Panamericana de la Salud (PAHO/OPS)
  • La Leche League International

Artículos de interés basados en evidencia

Dudas frecuentes

  1. ¿Es seguro amamantar si tengo coronavirus?

Cualquier madre que se encuentre en una zona de riesgo afectada por el virus y presente síntomas como fiebre, tos o dificultad para respirar debería buscar asistencia médica a la mayor brevedad y seguir las instrucciones de un profesional de la salud.

Teniendo en cuenta los beneficios de la lactancia materna y la escasa relevancia de la leche materna en el contexto de la transmisión de otros virus respiratorios, la madre puede seguir amamantando a su bebé siempre y cuando tome todas las precauciones necesarias.

Si una madre presenta síntomas, pero se encuentra lo suficientemente bien para amamantar a su bebé, deberá llevar mascarilla siempre que esté cerca de él (por ejemplo, mientras lo está amamantando), lavarse las manos antes y después de tener contacto con el niño (también mientras lo está amamantando), y limpiar o desinfectar superficies que puedan estar contaminadas. Estas medidas de precaución han de seguirse en todo momento si una persona que sabe que está infectada del COVID-19 o sospecha que podría estarlo se relaciona con otras personas, como, por ejemplo, niños.

Si una madre está muy enferma es recomendable que se extraiga la leche para dársela al bebé en una taza y/o con una cuchara limpia, siguiendo en todo momento las mismas medidas de prevención de la infección. (https://www.unicef.org/es/coronavirus/lo-que-los-padres-deben-saber/ http://www.e-lactancia.org/breastfeeding/maternal-coronavirus-2019-ncov-infection/product/)

2. ¿Puede una mujer embarazada transmitir el virus al feto?

Por el momento no existen pruebas suficientes para determinar si el virus puede transmitirse de madres a fetos durante el embarazo, ni tampoco de las consecuencias que esto puede tener después en el bebé. Es un asunto que se está investigando. Las mujeres embarazadas deberían seguir tomando las precauciones adecuadas para protegerse de la exposición al virus y buscar asistencia médica si comienzan a presentar síntomas como fiebre, tos o dificultades para respirar.

3. ¿Qué consecuencias tiene interrumpir la lactancia en estas situaciones?

Si se enferma alguien que está amamantando, es muy importante no interrumpir la lactancia directa. La madre y/u otros familiares ya han expuesto al bebé al virus, por lo que el bebé se beneficiará más continuando con la lactancia directa.

Interrumpir la lactancia podría generar varios problemas:

  • Trauma emocional importante para el bebé o infante lactante,
  • Disminución en la producción de leche por la necesidad de realizar extracciones,
  • Posterior rechazo al pecho por parte del lactante debido a la introducción de biberones,
  • Disminución de factores inmunes de protección debido a la interrupción de la lactancia directa, por lo que la leche extraída no es específica para las necesidades del lactante en ese momento particular, y
  • Aumento del riesgo de contagio para el lactante debido a la falta de apoyo inmunológico que proporciona la lactancia directa.

El último punto es de suma importancia: cuando cualquier familiar ha estado expuesto, el niño también ha estado expuesto. Por lo tanto, interrumpir la lactancia podría aumentar el riesgo para el infante de enfermarse o hasta de enfermarse gravemente. (https://www.llli.org/coronavirus3/)

4. ¿Cómo funciona la protección de la lactancia materna contra las infecciones que pueda contraer la madre y su bebé?

Es común que como Líderes, escuchemos decir que los bebés amamantados no se enferman y esto no dista mucho de la verdad: “Las madres que amamantan notan que sus bebés se enferman con menor frecuencia que aquellos que no son amamantados. La leche humana provee diferentes tipos de defensa contra las enfermedades, incluyendo anticuerpos contra patógenos específicos. Contiene así mismo lactoferrina que, aparte de ser la fuente de hierro para los bebés amamantados, parece poseer propiedades antibacteriales y antivirales. Otros componentes de la leche materna protegen a los bebés a nivel molecular, ya que su forma impide el acceso de ciertos patógenos.” (https://laligadelaleche.org.mx/que-hace-especial-a-la-leche-materna/)

Por otro lado, “Cuando una madre se infecta, los glóbulos blancos en su cuerpo se activan y hacer anticuerpos contra la infección para protegerla. Algunas de estas células blancas ir a sus senos y producir anticuerpos que se secretan en su leche materna para proteger a su bebé.” (https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/107481/e79227.pdf)

Las medidas básicas a tomar en cuenta

No nos hace mal recordar cada una de las medidas básicas para evitar contagios y protegernos

  1. Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón o con un desinfectante que contenga alcohol
  2. Desinfectar frecuentemente las áreas de nuestro espacio
  3. Taparse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo al toser o estornudar y desechar el pañuelo en una basura cerrada
  4. Evitar el contacto directo con una persona que tenga un resfriado o síntomas de gripe
  5. Buscar atención médica temprana en caso de tener fiebre, tos o dificultad para respirar

(https://www.unicef.org/es/coronavirus/lo-que-los-padres-deben-saber)

Población en estado vulnerable

Es muy importante que siempre consideremos en el tema de la lactancia y el coronavirus a la población en estado vulnerable. Sin duda, las madres que amamantan o están embarazadas, en estas condiciones se encuentran en un claro estado de vulnerabilidad. Si a esto le agregamos el elemento pobreza, la discapacidad y muchos otros elementos, la fragilidad se multiplica por lo que es esencial que cualquier acompañamiento en lactancia, se dé a partir de la mirada de la equidad y la inclusión. (https://wapo.st/2xsdDCy).

El 24 de marzo se publica en el Diario Oficial de la Federación el ACUERDO por el que se establecen las medidas preventivas que se deberán implementar para la mitigación y control de los riesgos para la salud que implica la enfermedad por el virus SARS-CoV2 (COVID-19). En el tema de lactancia nos recuerda lo siguiente:

“ARTÍCULO SEGUNDO.- Las medidas preventivas que los sectores público, privado y social deberán poner en práctica son las siguientes:

a) Evitar la asistencia a centros de trabajo, espacios públicos y otros lugares concurridos, a los adultos mayores de 65 años o más y grupos de personas con riesgo a desarrollar enfermedad grave y/o morir a causa de ella, quienes en todo momento, en su caso, y a manera de permiso con goce de sueldo, gozarán de su salario y demás prestaciones establecidas en la normatividad vigente indicada en el inciso c) del presente artículo. Estos grupos incluyen mujeres embarazadas o en periodo de lactancia…” (http://dof.gob.mx/2020/SALUD/Acuerdo_Medidas_Preventivas.pdf)

Con información veraz, con confianza y con las medidas adecuadas, podemos pasar esta etapa compleja.

No dudes en llamar a una Líder de la Liga de La Leche si te encuentras en condiciones emocionales que pueden hacerte perder tu tranquilidad. Recuerda que las reuniones de grupos de apoyo de la Liga de La Leche están en pausa por un tiempo. Sin embargo, estamos haciendo reuniones vía plataformas donde puedes siempre sentirte escuchada y resolver tus dudas. Localiza la Líder más cercana a ti y recibe acompañamiento telefónico o virtual en nuestro directorio: www.laligadelaleche.org.mx/directoriolllmx.

No estás sola…

Liga De la leche

La Liga de la Leche de México. Fundada en 1972, es una organización no gubernamental sin fines de lucro, religiosos o políticos, que promueve y apoya la lactancia materna con un estilo de crianza que valora la maternidad. Brinda apoyo de madre a madre así como información y crianza a través de la lactancia materna.

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