Llégale de frente al frío

No creo ser la única que en pleno verano está rogando que llegue el invierno y viceversa. Lo sé, todo el año espero que llegue diciembre para descansar, estar más tiempo con la familia, comer rico o disfrutar con amigos, pero si de frío se trata… no soy tan valiente.

Y sí, es bien bonito disfrutar del frío siempre y cuando sea en casa, bajo las cobijas y viendo películas, pero ¿qué pasa cuando no se puede estar todo el tiempo así y además eres la más friolenta de la familia?

No te congeles

Cuando ando entumida opto por darme un regaderazo porque en mi caso es lo más efectivo para quitarme el frío. Secar muy bien el cabello es básico, pues si lo dejas húmedo será contraproducente y corres el riesgo de enfermarte.

Después del baño seca muy bien tus pies y en la palma de tu mano combina aceite de coco con algún aceite esencial. Al frotar las plantas de tus pies sentirás cómo se eleva la temperatura y tendrás además el beneficio del aceite esencial que usaste.

Puedes utilizar por ejemplo el de tomillo o eucalipto si acaso tienes algún malestar en las vías respiratorias, o el de melisa o lavanda si lo que quieres es relajarte antes de dormir. Es indispensable usar calcetas gruesas para elevar y conservar la temperatura corporal.

En invierno es cuando más consumo tés, específicamente el de jengibre con canela, pues estos dos ingredientes elevan la temperatura corporal y por ser digestivo el jengibre te ayuda con esos malestares por los excesos de la temporada.Ésta es una receta de mi té favorito que compartí en la colaboración anterior.

En lo posible usa ropa térmica pegada. Prácticamente en cualquier tienda la venden e incluso hay algunas que especifican la temperatura a la que mantendrán el cuerpo.

Estrés invernal

Si después de varios días de invierno llegas a sentir tu cuello y espalda con alguna contractura por mala postura (andar encogida de los hombros, como me pasa), date un masaje en espalda y cuello con la mezcla que te mencioné: aceite de coco y extracto de lavanda o melisa, y puedes complementar con algún multivitamínico (en mi caso, me funciona el complejo B, que entre otros beneficios relaja el sistema nervioso central).

Protege muy bien tu sistema inmunológico consumiendo a diario frutas y verduras, ya sea en jugos, licuados, caldos o sopas. Mi esposo y yo a diario tomamos en ayunas un shot de jengibre, un diente de ajo y una fruta que prácticamente ha mantenido lejos las alergias.

Hoy y siempre reparte amor

Aprovecha el clima frío para dar y recibir más abrazos y apapachos; disfruta una película en la cama con tu familia, consiéntelos con un chocolate caliente y unas galletas recién hechas: no hay mejor manera que ésta para sentir no solo calor en el cuerpo, sino en tu hogar.

Por último, agradece tener agua caliente en la regadera, una estufa en donde hacer el té y una cama calientita en donde puedes estar acompañada de tu esposo y tus hijos. Agradece por esa chamarra y las botas o zapatos que traes puestos y que tienes una casa y un coche en qué moverte. Siempre agradece pero sobre todo y dentro de tus posibilidades, comparte.

Mira a tu alrededor y te darás cuenta que alguien muy cerca de ti, te necesita. Abrázalos, cocina para ellos y disfruta la llegada de la Noche Buena y la Navidad con un corazón entregado y agradecido.

El dato

Según los monjes tibetanos, el frío es mental y cualquier persona puede controlar su energía interior y hacer que su temperatura se eleve a través de la meditación.

Juany Almaguer

Con más de 20 años de casada y con tres hijos, sigo en la búsqueda del instructivo que me diga cómo aprender a ser mamá. Creí ser una comunicóloga jubilada, pero NES me trajo de regreso. Comparto Momentos de mis días con mi familia, en mi casa, en mi cocina. Soy yo, así bien normal... como todas las mamás.

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