5 RAZONES PARA ELIMINAR LOS MÉTODOS DE EDUCACIÓN PUNITIVA

Por Dennis Charles

Los métodos punitivos, ya sean físicos como las nalgadas, manotazos y golpes; o los psicológicos como castigos, amenazas, humillaciones y menosprecios; no son efectivos por los siguientes motivos:

  1. Los gritos y los castigos son efectivos solo a corto plazo; producen efectos inmediatamente pero solo porque los niños tienen miedo a recibir un castigo o ser tratado de manera negativa. Los castigos no dejan ninguna enseñanza real a los niños y están asociados a sentimientos negativos como el rencor, odio, vergüenza y sentimiento de no ser capaz.
  2. Los castigos y los gritos constituyen una falta de respeto a los niños. Al gritarles y castigarles, se les humilla y los hacen sentir mal; no existe un respeto mutuo al castigar o al gritar.
  3. Los castigos y los gritos solo atacan el mal comportamiento; pero muchas veces el mal comportamiento es una expresión a u problema (falta de atención, miedos, carencias afectivas). Al castigas y regañar, se deja sin atender la verdadera necesidad de los niños.
  4. Los métodos punitivos pueden inculcar una actitud sumisa que a la larga puede ser negativa.
  5. Los gritos y castigos dañan gravemente la relación afectiva entre el adulto y el niño. Los niños que constantemente son humillados y castigados sienten miedo, frustración y sensación de inferioridad; por lo que el apego que sienten los niños hacia sus figuras paternas se debilitan. 

Existen muchas alternativas al castigo que realmente son efectivas a largo plazo. Estas implican ser firmes y amables al mismo tiempo. Firmes para establecer límites y normas necesarios para una convivencia armoniosa, y amables para que esas normas y límites sean establecidos de una manera respetuosa que motive a los niños a cumplir con los acuerdos establecidos conjuntamente con los adultos.

Dennis Charles

Mamá. Licenciada en psicología, asesora de porteo y facilitadora de disciplina positiva.

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