CÓMO APOYAR A UN NIÑO CON HIPERACTIVIDAD

Algunas adaptaciones metodológicas para la casa y escuela.

Por Dennis Charles

Los problemas de hiperactividad son una de las principales causas de preocupación para los padres, pero sobre todo para los maestros. Cada día hay una mayor prevalencia de niños que presentan dificultades para controlar sus impulsos, lo que le genera mucha problemática en sus diferentes contextos, pero sobre todo en la escuela.

Niños hiperactivos o inquietos

Debemos recordar que el diagnóstico de hiperactividad debe cumplir ciertos criterios y no debemos de confundir la naturaleza inquieta de los niños con este trastorno; tampoco podemos atribuir los diferentes estilos de crianza como una causa de hiperactividad, esto quiere decir que, si el ambiente del niño es permisivo, lo más lógico es que presente ciertas conductas a falta del establecimiento de límites, pero esto no lo podemos caracterizar como hiperactividad.

Cuando ya nos enfrentamos ante este diagnóstico, podemos apoyar a nuestros niños de tal manera que poco a poco puedan aprender a controlar sus impulsos.

Apoyando a los niños con hiperactividad

La Fundación CADAH (2009) elaboró una lista de algunas adaptaciones metodológicas para niños con problemas de hiperactividad, de las cuáles mencionaremos las más indispensables que nos pueden ayudar tanto si somos padres como si somos docentes:

  1. Comprenderle y ayudarle:  tener una relación positiva con el niño.
  2. Mostrar interés cuando está trabajando en su mesa o esté concentrado en alguna actividad específica.
  3. Acordar con él señas: para volver a captar su atención, podemos utilizar con previo acuerdo, alguna señal no verbal, como un aplauso o tocarle su hombro.
  4. Si la tarea es muy larga, fragmentarla: si tiene que realizar una actividad que exige cierto tiempo, podemos acordar con el niño hacer pausas, como, por ejemplo, cada diez minutos tomar un descanso de 5 minutos. Podemos implementar también una pausa activa,
  5. Parece no escuchar cuando se le habla: Esto es debido a la cantidad de estímulos externos que le llegan y que el niño no es capaz de discriminar. Para captar su atención de nuevo es conveniente buscar estrategias como puede ser el contacto físico (tocarle el rostro, el hombro…), contacto visual y proximidad a la hora de comunicarnos con él.
  6. Anticipar y prevenir situaciones que puedan presentar problemas.
  7. Aprender a dar instrucciones: establecer contacto ocular, dar las instrucciones de una en una, concretas, cortas y en lenguaje positivo.
  8. Elogiarle inmediatamente.
  9. Asignación de deberes y tareas. Formato simple y claro y signado en una cantidad justa. Fragmentando actividades largas.
  10. Supervisión constante: mirarlo a menudo, encontrar una consigna como tocar su espalda, pasar por su lado para asegurarnos que realiza satisfactoriamente la tarea.

Toma nota

Es muy importante no culpar a los niños por todos los aspectos que caracterizan al trastorno de hiperactividad; ellos simplemente no tienen control sobre algo que pasa en ellos de manera interna, lo que sí podemos hacer, es ayudarlos a disminuir toda esta sintomatología de tal manera que puedan tener una vida más funcional y plena en todos sus sentidos: emocional, físico y cognitivo.

Dennis Charles

Mamá. Licenciada en psicología, asesora de porteo y facilitadora de disciplina positiva.

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