COMPRENDIENDO LAS PELEAS ENTRE HERMANOS

Por Dennis Charles

Soy hija única, por lo que nunca supe lo que eran las peleas de hermanos y el tener que compartir tu espacio y tus cosas, hasta hoy que tengo a mis dos hijas Ana de 6 años y Alissa de 2 años.

Al principio, cuando Alissa era mucho más pequeña, todo fluía perfectamente, puesto que ella no demandaba tanto y me tenía a mi como su único interés. Ahora que ha crecido y ha mostrado tener interés por las mismas cosas que Ana, han iniciado a pelear por casi todo: juguetes, comida, programas de televisión…

Me he puesto a reflexionar y la verdad no es fácil ser hermana de una niña de dos años. No es fácil tener que compartir tus cosas, tener que ser tolerante cuando tu hermanita que parece un remolino desacomoda tu cuarto en segundos; tampoco es fácil tener que ceder tus muñecas favoritas solo para que tu hermana menor no se ponga a gritar desesperadamente.

No es nada fácil el comprender las altas y bajas de tu hermana de dos años quien en un instante está feliz y radiante y al otro instante y sin razón aparente, empieza a aventarte juguetes.

Como padres, es desesperante escuchar y ver que los hijos se pelean y somos dados a intervenir y en ocasiones, nos ponemos de lado de uno de ellos (generalmente del más pequeño). Sin embargo, si ante una pelea, los padres evitan intervenir y sólo observan de manera respetuosa para evitar que se lastimen, podrán ayudar a que sus hijos aprendan muchas habilidades sociales como la solución de conflictos.

Cuando  nuestros hijos son de edades con características diferentes como es mi caso, será difícil que el más pequeño pueda comprender lo que se espera de él. Los niños de dos años aún no son tan empáticos como un niño de seis años, por lo que es natural que ante la frustración accedan más fácilmente a conductas de llanto y berrinches sin comprender que puede estar afectando a alguien más. En este caso, es importante tratar a los dos de la misma manera, sin hacer favoritismos: “es el más pequeño y no comprende como tú”. De esta manera estaremos siendo equitativos y estableciendo los mismos límites; y nuestro hijo más pequeño, poco a poco comprenderá cuáles son las conductas aceptables y las que no lo son y podrá empezar a comprender sus emociones y de qué manera éstas afectan a los demás.

Es difícil ser hermana mayor de una pequeña de dos años, pero estoy segura de que mi hija está aprendiendo muchas habilidades: paciencia, amor, tolerancia, cooperación, comprensión….

Gracias Ana por todo tu apoyo con tu hermanita, sé que no ha sido fácil para ti, pero sé que al pasar esta etapa, ambas habremos aprendido muchas cosas valiosas.

Dennis Charles

Mamá. Licenciada en psicología, asesora de porteo y facilitadora de disciplina positiva.

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