MI HIJO NO ME ESCUCHA

Por Dennis Charles

La mayoría de los padres de niños pequeños me hacen seguido este comentario: “mi hijo no me escucha”. Sin embargo, el problema no es que nuestros hijos no escuchen, sino que lo que les pedimos va en contra de su naturaleza.

Jane Nelsen, en su libro Disciplina Positiva para prescolares, menciona algunas razones por las cuáles los niños pequeños no nos escuchan:

  • Los adultos gritan, sermonean o fastidian, lo que no invita a escuchar.
  • Los adultos no piden al niño lo que debe o no debe de hacer, más bien le ordenan.
  • Los adultos causan luchas de poder en las que ganar es más importante que colaborar.
  • El niño está “programado” por instinto a desarrollarse explorando, y el adulto no quiere que lo haga. Usualmente, la voz del instinto del niño es más fuerte que la del adulto.
  • El niño no puede cumplir con lo que se le está pidiendo porque requiere habilidades sociales o de pensamiento que no ha desarrollado.
  • Los niños no tienen la mismas prioridades que los adultos.
  • Los adultos no escuchan a los niños.

Los niños en edad prescolar están en una etapa de aprendizaje de habilidades sociales. Aún no logran adquirir el lenguaje necesario para expresar sus ideas y emociones de una manera adecuada; por lo que no los podemos obligar a escuchar y obedecer cuando apenas están adquiriendo habilidades para desenvolverse en su contexto. Pero si podemos empezar nosotros por escucharlos; de esta manera estaremos modelando el cómo escuchar.  Debemos también evitar gritar, castigar o fastidiar, ya que esto puede ocasionar luchas de poder. Podemos también invitar a los niños a cooperar en lugar de ordenar “¿Qué puedes hacer para que tu cuarto esté limpio después de jugar?, ¿Quieres recoger primero los juguetes pequeños o los grandes?”. Los niños cooperan cuando se les involucran y pueden tomar decisiones.

Dennis Charles

Mamá. Licenciada en psicología, asesora de porteo y facilitadora de disciplina positiva.

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