TENER HIJOS AHORA

Por Dennis Charles

 

Hace no muchos años, los niños parecían obedecer un poco más que los niños de ahora. La gran mayoría de los padres utilizaban una crianza basada en un enfoque autoritario y controlador; los niños no tenían muchas opciones y libertad para tomar sus propias decisiones. Pareciera que esta metodología funcionaba; sin embargo, muchos de los niños se comportaban “bien” no por el hecho de que estuvieran aprendiendo a ser responsables (tal vez si adquirían cierto aprendizaje), más bien lo hacían para evitar ser castigados y regañados.

Muchos de estos niños crecieron y se convirtieron ahora en padres “permisivos”; quieren evitar a toda costa el regañar, castigar y pegar a sus hijos, por lo que decidieron no establecerles límites, permitirles el tomar decisiones entre mil opciones y no enseñarles que asuman las consecuencias de sus actos; por el contrario, estos padres “rescatan” a sus hijos; piensan que son “buenos padres” si evitan a toda costa que sus hijos sufran ante alguna circunstancia.

El mundo de ahora está lleno de muchas oportunidades para que los niños de hoy aprendan habilidades para la vida; sin embargo, los padres de ahora, no se las proporcionan; les dan a sus hijos más de lo que necesitan; por lo que ahora, los niños están tan acostumbrados a recibir mil de cosas sin que hagan ni un mínimo esfuerzo para conseguirlas.

Por lo tanto, los niños ahora están aprendiendo a ser manipulativos, a exigir que se les dé, no están acostumbrados a esforzarse, no aprenden de sus errores y no asumen las consecuencias de sus acciones; puesto que no han tenido la necesidad de hacerlo. Estos niños no tienen límites establecidos, por lo que tienen mucha libertad pero sin ningún orden.

Nos hemos ido a dos extremos; desde padres autoritarios, hasta padres permisivos. A veces creemos que debemos tener un control total sobre nuestros hijos, y pareciera que después nos remuerde la consciencia y nos vamos al extremo de ser permisivos y consentirlos de más. Esto ha generado más problema de conducta en nuestros niños. Si tan solo pudiéramos encontrar un “punto medio” entre el rigor y la permisividad, nuestros niños estarían más motivados a comportarse mejor.

Este punto medio si lo podemos conseguir a medida de que tratemos a nuestros hijos con respeto de tal manera que ellos también nos puedan respetar, ya que educar significa modelar. Y no solo debemos de ser congruentes con la manera en que tratemos a nuestros hijos para que también nos traten igual; tenemos que establecer límites, pero estos límites deben ser razonables y que nos lleven hacia algo útil. Si queremos hijos cooperadores, debemos involucrarlos en la toma de decisiones, debemos de dejar de rescatarlos de cualquier circunstancia y enseñarles que pueden obtener mucho aprendizaje de sus errores; no podemos hacerles las cosas que ellos pueden hacer por sí mismos, ya que no los estaremos ayudando a que sean responsables. Nuestro deber como padres es proporcionarles herramientas respetuosas que les permitan adquirir habilidades de vida para que sean exitosos y felices; y eso jamás lo obtendremos al castigarlos, humillarlos o al darles demasiada libertad en donde pueden “perderse” y no sentirse seguros.

Los padres de hoy debemos entender que los niños se comportan mejor cuando se sienten mejor. La mejor manera de lograr que los niños sean cooperadores y se porten bien es con el ejemplo. La sociedades han cambiado, por lo que los niños y los padres también han cambiado, así que no podemos pretender que los métodos educativos utilizados en el pasado seguirán siendo efectivos en un mundo que se ha transformado.

Dennis Charles

Mamá. Licenciada en psicología, asesora de porteo y facilitadora de disciplina positiva.

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